Reseña: "Yo estaba en casa pero..."

Por: Iván Ramírez
 
Largometraje alemán con 6 premios y 7 nominaciones en distintos festivales el cuál estará participando en la 40 Foro Internacional de Cine de la Cineteca Nacional.
 
Este filme nos deleitará con un enfoque fuera de lo usual hacia algo más crudo, pesimista y cruel de la existencia y el mundo en el que habita.
 
Mediante paisajes lúgubres, colores fríos y pálidos, y haciendo uso de alguna que otra analogía tal y como se nos muestra durante el prólogo y epílogo con un significado abierto para el publico lo cual es bastante interesante. Podremos observar una sociedad triste, indiferente, cansada, repleta de nostalgia, viviendo entre la delgada línea de la vida y la muerte, el pasado, el presente y el futuro; por otro lado jóvenes irónicamente actuando como adultos y viceversa, al ritmo de un Hamlet recitado sin emoción, seco, intencionalmente por parte de la directora, acentuando mas el ambiente deseado.
 
La trama gira en torno a una familia disfuncional, donde nuestra protagonista Astrid (Maren Eggert) una mujer devastada que inesperadamente logra reencontrarse con su hijo Philip (Jakob Lasalle) quien habría desaparecido entre los bosques por un tiempo, aparentemente por decisión propia, quizás en la búsqueda de si mismo o debido a la perdida de su padre, continúan su vida diaria, al son que lidian con su duelo en silencio, sin comunicarse, como si nada hubiera pasado, y que aunque a fuego lento, eventualmente reflejarán durante el transcurso de los días los inevitables cambios en la psique humana que traen consigo la perdida, la tristeza, la angustia, la desesperación y la soledad, y principalmente la negación y opresión de estos sentimientos.
 
Con una narrativa que alberga diálogos profundos con un toque visual, se tocan con delicadeza y a su vez al desnudo temas como la vida y la muerte, el arte como un "falso" medio de expresión o representación de la realidad, la existencia humana, y el motivo por el cuál vivimos, ofreciéndonos pauta para poder exteriorizar entre distintos paralelismos y contrastes aquello que queremos decir, pero que es imposible de hacer o simplemente no podemos; esa guerra sin tregua dónde los días se convierten en meses y los meses en años y así sucesivamente, causando grietas y heridas cada vez más grandes afectando al alma que lucha ante las tempestades y tragedias que forman parte del ser humano, la negación de una verdad personal incluso absoluta y cómo éstas se transforman en catalizadores para la psique, trasportándola a un cambio radical tanto espiritual como mental, usualmente conocidos como lucidez o autorrealización.
 
Una lucidez y un conocimiento donde se acepta la crueldad del mundo tal y como es, observándolo todo desde su punto más crudo y natural, permitiendo a uno darse cuenta en plena consciencia de la palabra que cosas tan simples como expresarse y comunicarse con los demás es casi imposible, debido a que irónicamente es difícil entenderse incluso a uno mismo, por ende la comunicación es en realidad y no viaja a algo más allá de lo vago y superficial, también nos ofrece la aceptación de lo efímera que puede llegar a ser la vida, la carencia o total perdida de significado de la existencia humana, una desilusión para algunos, quizás, mientras que para otros una especie de liberación espiritual, rompiendo así con una crítica fuerte a los esquemas meramente banales impuestos y preconcebidos por parte de la sociedad actual del cómo se debe vivir, y abrazar el hecho de que estamos completamente solos en este indiferente mundo, en el cual somos los únicos que podemos decidir en qué dirección llevar nuestro destino pese a las circunstancias.
 
Al final la vida continúa lo queramos o no, lo único que queda es pelear y seguir adelante contra la adversidad, por muy absurdo que sea el paisaje, aceptar que nada vuelve a ser lo mismo para nadie, sin excepción alguna y que lo perdido jamás volverá.
 
Retrata con precisión cómo las circunstancias de la vida y momentos de reflexión e incluso de inflexión nos inducen a esta "catarsis" donde esta hace presencia de una manera violenta y espontánea o a través de una profunda auto examinación e introspección del ser, rechazando la vida para poder al mismo tiempo lograr la reconciliación con ella, obteniendo finalmente esa paz tanto interna como externa, jugando un papel importante el análisis e interpretación del todo, ya que este conocimiento es una espada de dos filos.
 
Título Original: Ich war zuhause, aber...
Dirección: Angela Schanelec
Guión: Angela Schanelec
Producción: Alemania - Serbia; Dart Film / Nachmittagfilm
Fotografía: Ivan Markovic
Reparto: Franz Rogowski, Maren Eggert, Jakob Lasalle, Clara Möller, Lilith Stangengerg
Año: 2019
 
Trailer "Yo estaba en casa pero..."