Reseña: "Adiós a la memoria" 40 Foro Internacional de Cine de la Cineteca

Por: Iván Ramírez
 
Del director argentino Nicolás Prividera nos entrega finalmente un climax quizás a sus dos anteriores obras tituladas "M" y "Tierra de padres", siendo el título de esta tercera entrega "Adiós a la memoria" 
 
Largometraje que a través de distintos "episodios"o partes nos muestran la vida, obra y sacrificio del ser humano en su búsqueda de inmortalizar aquéllos momentos repletos de dicha, amargura, tristeza, odio, y movimientos sociales con un fin común, movida por una convicción auténtica que lleva a la lucha en contra de un sistema roto e injusto contra el pueblo.
 
Por si fuera poco, situaciones que con el inevitable paso del tiempo terminan pasando a un plano totalmente secundario y eventualmente a incluso si dichos eventos realmente sucedieron, al mismo tiempo que exploramos la decadencia del envejecimiento y el marchitar del ser humano y del "yo" que frente a ciertas dificultades, durante la vida se vuelve selectivo y decide que experiencias "no recordar" olvidar, o simplemente ignorar, para así transportar todos estos momentos históricos al olvido, al oblivion, e incluso al olvido del mismo olvido.
 
El reencuentro de un padre ya viejo y enfermo con una enfermedad degenerativa con su hijo toma prioridad en la trama, viviendo ambos a base de solo memorias viejas, abstractas, borrosas como clips grabados en 8 mm.
 
Siendo esto lo único que tienen en común debido al distanciamiento, el hijo en un intento de ayudar a su padre encontrará retazos de filmes antiguos que revivirán memorias, recuerdos y preguntas dolorosas que durante su juventud nunca tuvieron oportunidad de ser respondidas, móvil cual conducirá a este a entender más a su padre y ciertos eventos del pasado donde yacia el rencor y odio hacia el,  así como el descubrir una sociedad reflejada por un gobierno vacío y falso que tras bambalinas existe un intenso conflicto politico que en un acto imperdonable se niega a revelar y aceptar los hechos de la historia, los sacrificios el incluso la muerte de aquéllos que lucharon, para revelar en un futuro presente un cambio radical en una sociedad en constante evolución y crecimiento, actuando indirectamente como cómplice del mismo gobierno, de una manera indiferente, ignorante, anestesiada, desvinculada de su propio pueblo e historia, con un enfoque más individual, superfluo, banal.
 
A través de una hermosa narración tanto visual como lírica se hace oda al arte, la literatura, el cine, mostrándonos mediante distintas  analogías, clips, metáforas, y citas de escritores famosos podemos tomarnos un momento para reflexionar, apreciar y tomar conciencia acerca del valor de las memorias, los recuerdos, tanto propios como de de generaciones pasadas, de lo que ya no se habla, se calla o ya se ha olvidado, pero que ahí estuvo, está y estará de una u otra manera, así mismo las experiencias tanto positivas como negativas mediante una profunda introspección que indaga desde lo más personal y familiar hasta sucesos socio-políticos que marcaron la historia, un pueblo oprimido por una dictadura luchando por su libertad y las de las siguientes generaciones, por ejemplo, una mujer perdida quizás, y como a través de estas documentaciones, la existencia humana está destinada a vivir y olvidar ciertos eventos una y otra vez, como en una especie de espiral eterna, con todas sus variables e incógnitas que forman esta ecuación. Además de la lamentable degeneración y despersonalización del ser humano y su mente a través de los años, hasta cierto punto por naturaleza y mortalidad, hasta cierto punto por decisión propia.
 
Año: 2020
 
País: Argentina
 
Dirección: Nicolás Prividera
 
Guíon: Nicolás Prividera
 
Fotografía: Héctor Prividera/ Nicolás Prividera
 
Productora: Trivial Media
 
Premios: Mejor Guión, Festival de Mar del plata.