Reseña: “Benedetta” tan provocativa como polémica

Por: Melanie M. Pérez Aparicio

Esta cinta basada en el libro Afectos vergonzosos: La vida de una monja lesbiana en la Italia del Renacimiento, de la historiadora Judith C. Brown llega a las salas de cine este 20 de enero. Se trata de la historia de Benedetta Carlini, una controversial monja del siglo XVII cuya estadía y prematuro ascenso como abadesa en el convento de Pescia se erigió sobre el misticismo, el poder, deseo y múltiples enigmas que la convierten en la protagonista predilecta para la obra de Paul Verhoeven quien regresa a los largometrajes luego de 6 años para presentar un trabajo extraordinario, que además ha provocado la indignación de la comunidad religiosa y la censura en varios países como Estados Unidos, Italia, y Rusia.

Benedetta (Virginie Efira) llega a vivir al convento de Pescia a la edad de nueve años, asegurando ser capaz de comunicarse con la Virgen María y a través de ésta hacer milagros, sin embargo su relación con lo divino es bastante extraña y algo turbia. Años después, siendo ya una mujer adulta comienza a experimentar cambios y sensaciones hasta ese momento desconocidas, desde la aparición en su cuerpo de los estigmas de Cristo, sueños lúcidos y delirios con divinidades, hasta una estrecha relación con lo carnal, el deseo  sexual, y la perversidad que su ser puede desbordar. 

Todo esto saldrá a flote al encontrarse con Bartolomea (Daphné Patakia) una joven harta del abuso físico y sexual de su padre y hermanos que llega al convento en busca de cobijo y que despertará en Benedetta algo más que deseos de ayudarla.

Este filme ha sido muy controversial desde su presentación en el Festival de Cannes, pues si bien podemos decir que es simplemente magnífica también hay que poner el ojo en lo polémico de su argumento, y es que aún hoy en día hablar de religión es bastante delicado sobretodo si se trata de blasfemia y herejía, ahora si le sumamos el tema del lesbianismo que -si bien no debería- sigue escandalizando a más de uno.  Sin embargo, el filme es magistral por donde se le mire, la ambientación, las actuaciones, el vestuario… todo está perfectamente cuidado para entregarnos algo totalmente extraordinario.

Virginie Efira es simplemente perfecta en su papel, nos presenta una Benedetta radiante, fuerte, decidida y rebelde. Al mirarla vemos no sólo a la monja entregada a su fe -una fe bastante peculiar, por cierto- sino que estamos frente a una mujer libre, que responde a sus instintos y que logra ascender y hacerse “respetar” incluso en las altas esferas de la iglesia católica, muy a pesar de la vileza y herejía que enmarcan sus actos.

Poniéndo esto en la mesa entonces podemos preguntarnos, ¿es acaso esta nueva cinta de Paul Verhoeven, blasfema? La respuesta quizás deba ser un rotundo NO, y es que si bien la trama se desarrolla en la Italia del siglo XVII quienes la miramos no nos encontramos en esa época, más bien Benedetta viene a “exponer” una verdad incómoda: la sociedad actual aún se escandaliza por la liberación femenina, por la carencia o exceso de fe, la liberación sexual…

Quien mire Benedetta y en ella encuentre sólo divertimento sexual y erotismo, entonces no prestó mucha atención, pues ni éstos ni mucho menos el tema del lesbianismo debe ser el eje central de esta cinta, sino el hecho de que vemos en la pantalla a una mujer supuestamente religiosa y dedicada a Dios rebelarse a las reglas y restricciones mientras se abandona completamente a sus deseos espirituales y por ende, carnales, el fin no es mostrar algo vulgar y eso ha salido a la perfección en el filme, pues resulta provocador y escandaloso pero jamás grotesco. 

Aunado a lo anterior, no hay que dejar de lado el hecho de que critica fuertemente la hipocresía con que se ha manejado por años tanto la Iglesia como institución, al igual que sus fanáticos, algo que si bien no es novedoso, resulta una gran herramienta en la deconstrucción de la memoria histórica que atravesamos como sociedad en la actualidad y que es ya característico en las cintas de Verhoeven que mezclan la violencia gráfica y el contenido sexual con la sátira social y Benedetta no es la excepción.       

Su bien cuidada estética y el trabajo fotográfico, de la mano de temas que aún se mantienen incómodos para muchos como posesiones, lesbianismo, psicosis religiosa, oscurantismo, delirio mesiánico, y la interrogante final completamente a la interpretación de si fue todo real, ponen este filme entre aquellos que debes ver sí o sí. Al final, Benedetta puede gustarte o no, pero si algo es cierto es que indiferente no te será.

 

Te dejamos el tráiler para que te animes a verla. Búscala en salas de cine a partir de hoy: